lunes, 29 de agosto de 2016

En la casa del artista

Unos cuantos pasos después del solsticio, el artista decidió partir, tal vez, buscando una nueva musa o reencontrándose con quien innumerables pinceladas, lo inspiró.
Fui a su despedida, ahí, donde fabricaba vuelos, donde detenía el tiempo, donde silentes y brillantes, se refugian sus obras:


Arte respiré en aquella casa, donde
pinceladas creaban cascadas desde los muros,
el sol parecía venir de los rincones
y la inspiración surgía como frutos maduros.

Cuantas historias imaginé deambulando
con los ojos casi hipnotizados.
Sus estanterías llenas de admiraciones
y sus sublimes poemas retratados.

Sus sonetos, inmóviles, coloreados
entintaron los míos de garmasa.
¡Arte respiré!
respiré, arte en aquella casa.


(Guillermo Soto García)